La elección de los vocales electorales

Posted on noviembre 2, 2011

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Según las estadísticas vivimos en un país que ya ha superado los 5 millones de parados,
un país al que le está costando levantar la cabeza y mirar para delante; el mismo que
celebra elecciones anticipadas el 20 de noviembre y cuyos ciudadanos volverán a darse
cuenta, al cabo de unas semanas tras las elecciones, que otra vez más las palabras de los
políticos se las ha llevado el viento y que las promesas electorales son sólo la vía para
acceder a ese butacón que parece ser tanto gusta y tanto engancha a todos los que
tienen la oportunidad de probarlo.

El 20 de noviembre miles de personas acudirán a las mesas electorales, pero no para
votar. Se sentarán al otro lado de la mesa, dotados solamente con unos listados y un
subrallador en mano, viendo durante 12 largas horas como van acudiendo a cuenta
gotas aquellos que han decidido ejercer su derecho a voto. Algunas de esas personas
que nos pedirá nuestro documento de identidad y repetirá por activa y por pasiva el
mismo discurso, pertenecerá al grupo de los que hoy día podemos llamar “privilegiados”,
o lo que en lengua más llana se traduciría en que pertenece al grupo que cada mañana
tiene que dar gracias a Dios, a la Virgen y/o a Elvis Presley por tener un puesto de trabajo.

Y yo me pregunto, con 5 millones de parados y miles de familias que no reciben ningún
tipo de ingreso mensual dado que, o bien a todos sus miembros se les ha acabado el
subsidio de desempleo o no tienen derecho a él, ¿No podría realizarse el sorteo electoral
entre esas personas y así poder beneficiarse de los 60 euros por asistir como vocal o
presidente a la mesa? Recordemos señores que en nuestro país hay muchas personas
viviendo por debajo de los límites de la pobreza, no tenemos que irnos tan al sur para ver
casos realmente desesperantes.

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