La dudosa eficacia de la propaganda electoral

Posted on noviembre 13, 2011

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Desde hace un par de días los buzones del barrio empiezan a llenarse de sobres con propaganda electoral en su interior. “Planfletos” informativos con señores muy sonrientes en los que podemos leer lo maravillosos que son y todo lo que van a hacer por nosotros.
Al salir a la calle a disfrutar de mi tiempo libre y a olvidarme de los problemas que me rodean, lo primero que veo es un cartel propagandístico en el árbol de enfrente de  casa. Tras él, se suceden millones de caras sonrientes, cual anuncio de dentífrico se tratase, en todos los árboles y farolas habidas y por haber del municipio.
Y yo me pregunto: ¿No estábamos en crisis? ¿No estábamos promoviendo la austeridad y el ahorro con recortes en la educación y en la sanidad? Entonces… ¿Por qué ese despilfarro en sobres, papel, tinta, imprentas, etc…? ¿Acaso no podemos poner un cartel cada 2 o 3 árboles y así gastar la mitad o incluso un tercio en este tipo de soporte? Os aseguro que el impacto va a ser el mismo, nadie va a cambiar su voto por ver la cara de un señor sonriente en todas las farolas de la calle… y si por lo menos fuesen carteles artísticos que mejorasen el paisaje urbano… tendrían un pase, pero no, no es el caso; para sonrisas Profident ya tengo la mía, gracias.