Rajoy: el mudo, el ciego y el sordo.

Posted on diciembre 26, 2011

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Hace más de un mes desde que Rajoy ganó las elecciones. Un mes en el que ha hecho dos comparecencias públicas y en las que no ha desvelado los matices de su programa. Queda muy bien hablar de humo y decir lo que se ha de hacer y lo que se ha de conseguir, pero ¿cómo? ¿de dónde piensa obtener el dinero que tanto dice que necesitamos?

Vemos que seguimos con la tónica de la pre-campaña: callar, pasar de ver, y mucho menos, escuchar.

La prensa europea ya se está haciendo eco de que se le ha comido la lengua el gato: cuando habla, habla lo justo; sin aceptar preguntas y con comparecencias de minuto y medio, como por ejemplo la de anunciar los nombres del equipo de gobierno en la que le ha faltado tiempo para salir corriendo; quizá no había hecho sus necesidades antes de salir y la vejiga le apretaba.

¿Por qué no acepta preguntas y responde lo que se le pide? ¿Acaso no sabe que decir si su gabinete de comunicación o quien lleva las cuerdas de su muñeco no le dice exactamente palabra por palabra la respuesta correcta? Acostúmbrese a recibir preguntas, a recibir presión y a contestar, y sobre todo, a comparecer en público. Si no sabe muy bien cómo actuar, le recomiendo unos cursos muy buenos de oratoria y de cómo comunicar un mensaje correctamente.

Déjese de tapujos y hable claro, todos sabemos que tarde o temprano nos va a dar “pal pelo” con medidas impopulares y que va a provocar que la gente se vuelque a la calle. ¿O está esperando a después de fiestas para que no nos atragantemos con los polvorones? ¿O quizá espera al día 1 de enero a comunicar sus medidas mientras medio país sufre resaca y así pasa desapercibido?

Ya que le gustan tantos los toros, coja a este por los cuernos y enfréntese al pueblo, y sobre todo, prepárese psicológicamente para recibir más palos que el “caga tió en Navidad”.