Con la que está cayendo, y nosotros, ¡sin cubierta!

Posted on abril 16, 2012

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Si algo está caracterizando a nuestro país durante las últimas semanas, es aquella palabra a la que todo el mundo le da morbo, y no es sexo precisamente, si no polémica.

Hemos pasado por unos presupuestos del estado que se hicieron públicos en miércoles santo evitando así que la gente se volcase sobre ellos ya que se encontraban de procesiones y celebración. Tras 5 días de los presupuestos, el gobierno lanza por nota de prensa más recortes centrados en educación y sanidad… eso si, sin haber tocado los presupuestos de la Iglesia y habiendo bajado solo en un 2% los de la Casa Real… que ya hemos visto para que necesitan el dinero de todos, para comprar escopetas e irse de cacería por África, ¡Qué buen ojo tiene esta gente también! ¿No se podrían haber ido de retiro espiritual a Huesca?

En fin, no nos vayamos por otros lares que como empiece a tocar varios palos en esta entrada me quedo solo en el país.

Entre presupuestos, notas de prensa, obispos que claman contra los homosexuales en la televisión pública y los representantes de nuestro querido gobierno de derechas se excluyen de la votación para enviar un comunicado a la iglesia quejándose de esos discursos peyorativos y de la edad media, una casa real que se gasta el dinero de todos en cubrir sus placeres y no se privan de nada cuando el país entero (o prácticamente excepto los políticos) se aprietan el cinturón, un presidente que sale por el garaje evitando a los periodistas para no tener que contestar preguntas sobre los recortes ¡ole tú!… venga va, ¿quién da más? Lo tenemos todo calentito calentito! Mientras tanto, nuestros amigos madrileños sufren la subida del transporte pública más acusada hasta el momento en la capital, y su querida presidenta sigue diciendo que el metro no sube… ¿pero estamos tontos o qué? Uno los tiene ya hinchados de que le traten como un encefalograma plano, ¡he dicho!

Analizando la actualidad, leyendo los periódicos y escuchando las noticias; uno se da cuenta de que parece que hemos entrado en un espiral donde cada uno hace lo que le da la gana, nadie da explicaciones a los demás a pesar de que todos estamos involucrados en las decisiones que 4 personajillos toman, y sobre todo, nos toman por el pito del sereno queriéndonos hacer ver cosas que no son.

La corriente financiera que azota los mercados tampoco nos da tregua, entre que la Señora de Riesgo sigue subiendo, nuestro vecino Sarkozy se mofa de nosotros a Europa entera, y la bolsa cae en picado. Grandes momentos, grandes semanas las que estamos viviendo.

En estos momentos me lamento de no haber nacido caracol, por lo menos podría resguardarme en mi casita a cuestas y no salir hasta que todo este vendaval de malas noticias y cara duras de nuestro país desapareciesen.