La OCDE nos hunde en el barro

Posted on noviembre 27, 2012

0


Jarro de agua fría a la economía española, para aquellos que anunciaban los brotes verdes hace tan solo unas semanas atrás, van a tener que replantearse el color de los brotes que asoman en el horizonte, si verdes o negros como la ceniza.

Una vez publicado el informe semestral de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), las esperanzas y el panorama desolador que plantean, hace que miles de situaciones familiares y personales me vengan a la cabeza.

En el momento en el que estiman un aumento de la tasa de desempleo de casi un 27% hasta el 2014, y rebasando con creces los 6 millones de parados; ¿qué podemos esperar los jóvenes de un país que parece que se sigue hundiendo por momentos? Cada día en el que creemos que hemos llegado al fondo del océano y estamos sobre tierra firme, ésta se abre de repente y continuamos nuestro viaje hacia el subsuelo; un subsuelo de varios niveles que parece nunca tener fin.

Por otro lado, según la OCDE, el Gobierno se quedará lejos de cumplir los objetivos del déficit. Por mucho que oigamos campanas de que vamos por el buen camino y se va a cumplir dicho objetivo; seamos realistas y aprendamos de una vez de qué organismo nos podemos fiar, y claramente no es al gobierno al que debemos escuchar.

A pesar de esta situación, por ahora se desaconsejan más recortes para una economía que se encuentra azotada y en turbulencias continuas, una economía cuya brújula se estropeó hace años y anda perdida sin saber dónde está el norte.

Una vez leídas diversas noticias sobre el futuro de nuestro país, y de que en nuestro caso como Comunidad Autónoma, Artur Mas haya anunciado hoy que los recortes del 2013 serán la suma de los ya acontecidos en 2011 y 2012; la cabeza de muchos jóvenes, y no tan jóvenes, debe empezar a dar vueltas a posibles salidas a la situación a la que se van a enfrentar de ahora en adelante.

Con una de las tasas de desempleo más altas del mundo; creo que empieza a ser hora de que todos los partidos políticos se unan, sin importar el color o la ideología, y luchen de una vez por todas por la salida de esta situación a la que nos enfrentamos; sin pensar en el puñado de votos que pueden ganar o perder por posicionarse. Es el momento de un consenso y de que verdad se empiece a mirar por el ciudadano de a pie; o como ya relaté en otro post anterior, el talento nacional seguirá marchándose, y el verdadero problema vendrá en el futuro, en el que no se encuentren profesionales de valor para volver a relanzar a este país a los primeros puestos.